El cambio, cambió

https://i0.wp.com/grupo-process.com/wp-content/uploads/2016/05/empresa-tech.jpg

El mundo está cambiando qué duda cabe y de manera vertiginosa, y lo que nos ocupa hoy ya mañana perderá vigencia por nuevas cosas que sucederán y concentrarán nuestra atención.

Sin duda el cambio en la época actual también cambió.

Si en las décadas de los ochenta y noventa afectaba nuestro sentido común de estabilidad con entornos futuros relativamente predecibles, en los tiempos actuales, el cambio es claramente incierto, escalable y exponencial, por lo tanto sus efectos son desconocidos, de influencia compleja, operan con una descontrolada inmediatez y se quedan muy poco tiempo en nuestras vidas, abriendo espacio para que fenómenos similares lleguen a cubrir el turno de las influencias que nos afectan en el trabajo, empresas y organizaciones,  en la familia y en general en la sociedad.

Hoy día nos pasa algo así como vivir un terremoto del cual no nos reponemos cuando llega un huracán y a continuación nos toca presenciar otro sismo y tal vez ahora un tsunami, todo esto en un continuo de nunca acabar. De esta manera se expresa el cambio en la actualidad.

Pasan muchas cosas al mismo tiempo, y todas ellas, dada la conexión sistémica con la que vivimos a propósito de la tecnología, inevitablemente tienen influencia en cada uno de nosotros. Podemos o no estar conscientes de ello, pero que van a afectarnos, a unos más que a otros, sin duda nos van a impactar.

Algunos ejemplos del momento en que escribo estas líneas: incendios incontrolables en la Amazonía y parte importante del territorio de Bolivia y Paraguay mantienen ocupados a la opinión pública, medios de comunicación y redes sociales, transformando esta lamentable noticia en preocupación mundial.

Por otro lado, el incremento de la guerra comercial entre Estados Unidos y China hace que las bolsas mundiales exhiban pérdidas en los más importantes centros financieros del mundo. Países como Argentina y Venezuela, otrora naciones prósperas y desarrolladas viven en dramáticos estados de crisis provocando fenómenos migratorios  sin precedentes.

El efecto del cambio climático muestra sus consecuencias más evidentes en los deshielos inusitados de las más importantes reservas de agua del mundo, olas de calor sin precedentes en el hemisferio norte, sequías y déficit de lluvias en el hemisferio sur, incremento de la temperatura del planeta evidenciando que julio de 2019 ha sido el mes más caluroso desde que se tiene mediciones.

La disrupción tecnológica hace que las tasas de desempleo se eleven en el mundo al comenzar a desplegarse el reemplazo de actividades humanas por procesos digitales basados en algoritmos que pueden actuar a una rapidez que la actividad humana no puede alcanzar.

El mundo se encuentra atascado en sus modelos de desarrollo, dando pábulo a pensar que las formas de medición o están obsoletas o derechamente no se asocian con la velocidad en que se mueven los países en la actualidad. En general el mundo con los modelos de desarrollo conocidos no crece más allá del 2,5 % entendiendo esto como el fin de una manera de organizarnos, donde inversión, prosperidad, trabajo, requiere nuevas interpretaciones que aún no hemos sido capaces de descubrir.

En este estado de cosas, nuestra capacidad de enfrentar y entender los sucesos que se ciernen sobre nuestras vidas es cada vez más difícil y complejo. Sin duda hay algo que con urgencia debemos aprender.

¿Qué nos puede asegurar, entendimiento, comprensión, aspirar a eventuales soluciones, en definitiva, dar respuesta a las complejidades del contexto actual?

Yo diría, en primer lugar, que debemos revitalizar nuestra capacidad de reflexión. Hay en mi opinión una importante escasez de pensar. Si lo meditamos, hoy en día vemos que todos, quien más, quien menos, tiene la ¨verdad¨ acerca de las cosas. Claramente verdades a media, pero que no permiten debatir las soluciones.

Postulamos a verdaderos ejercicios de reflexión, legitimando la postura del otro como legítima, aunque no estemos de acuerdo con ella. El solo hecho de legitimar, permite en un dialogo franco y respetuoso acercarnos a las soluciones esperadas.

Esto sin duda representa un aprendizaje que hoy no tenemos, respetar se ha vuelto escaso, y la mayor prueba de ello es la legitimación de la violencia y la fuerza cuando no nos es posible ponernos de acuerdo. Por ahora, lo dejamos hasta acá. Sin duda, hay mucho más que decir. En futuras publicaciones iremos desarrollando este apasionante tema de nuestros tiempos.

El cambio, cambió, un importante desafío de entendimiento en nuestros días.

Publicado por gabrielbenavidesc14

Coaching Organizacional, Consultor y conferencista.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: